Dicen que las jóvenes damas nobles son arrogantes o viven en un mundo de fantasía.
Incluso en una época en la que esos rumores abundaban, hubo alguien que se encargó de educarlas.
Derrick, un plebeyo que descubrió su talento para la magia y vivía como mercenario, es invitado un día a convertirse en el profesor de magia de las jóvenes damas aristócratas. Con su método implacable y directo, este instructor de élite logra convertir a damas malcriadas en verdaderas personas, atrayendo así las constantes solicitudes de las familias nobles más prestigiosas.
“No existen damas nobles malas”… al menos, no delante de Derrick.