Jia solo quería terminar rápidamente un chequeo médico de rutina. Pero desde el momento en que entra al hospital, las miradas extrañas de los médicos comienzan a ponerla cada vez más nerviosa.
Mientras pasa por distintos exámenes, la tensión y la vergüenza empiezan a mezclarse con emociones confusas que ella no sabe cómo controlar.
Especialmente cuando el frío y serio Dr. Seo empieza a examinarla de cerca, Jia se da cuenta de que cada pequeño contacto la afecta mucho más de lo que esperaba.
Entre momentos incómodos, tensión inesperada y sentimientos prohibidos, su visita al hospital termina convirtiéndose en algo mucho más complicado.