Jaye fue vendida como una esposa falsa para Jung Sunwoo, convirtiéndose en un talismán destinado a alejar la mala suerte. Durante tres años, vivieron como una pareja solo de apariencia, pero poco a poco empezaron a darse cuenta de lo que sentían el uno por el otro. Y ese amor fue creciendo día tras día…
Sin embargo, lo que se interponía entre ellos no era que Jaye fuera un talismán, sino Okhyun, la madre de Sunwoo, y su retorcido instinto maternal.
Al final, para protegerse mutuamente, los dos toman una decisión de la que ya no hay vuelta atrás…