En un mundo donde no despertar poderes significa vivir entre el desprecio, las burlas y el abuso, su vida siempre fue la de un don nadie.
Un maldito perdedor…
Una maldita existencia…
Una maldita “Despertar” que nunca llegó…
Y en el maldito instante de su muerte, cuando todo parecía terminar, se encontró con una entidad extraña conocida como el “Rey”.
Un destello cegador lo envolvió… y su vida comenzó de nuevo.
Pero esta vez es diferente.
Esta vez, él también es un Despertado.
Con un poder recién adquirido ardiendo en sus venas, jura devorar a cualquiera que se interponga en su camino. Nunca más inclinará la cabeza ante nadie. En esta segunda oportunidad, no será la víctima… será quien domine.