Como hijo de la caída Casa Anatold, el único deber de Michel es restaurar el prestigio de su familia casándose con el influyente duque Shelleg del norte.
Sin embargo, al llegar, no es el duque quien lo recibe, sino Ain, un sirviente que actúa como su sustituto para enseñarle qué significa ser el esposo de un hombre del norte.
Para sorpresa de Michel, sus lecciones más importantes no se dan en los salones ni en actos sociales… sino en el dormitorio.
Decidido a convertirse en un compañero ejemplar, Michel intenta cumplir con su papel. Pero ¿qué hará cuando los sentimientos inesperados que empieza a desarrollar por Ain comiencen a complicarlo todo?