Jung-Hoo perdió a sus padres cuando era muy joven y ha tenido que salir adelante por su cuenta desde entonces. Sin dinero ni muchas oportunidades, la única persona que siempre ha estado a su lado es la amable y hermosa señora Lee.
Cuando ella le propone mudarse a su casa, Jung-Hoo cree que sus problemas por fin van a terminar. Sin embargo, convivir bajo el mismo techo resulta ser mucho más complicado de lo que esperaba. La cercanía entre ambos empieza a despertar sentimientos inesperados, y poco a poco su relación comienza a cambiar.