Josh solo quería pasar sus días jugando videojuegos y sin hacer nada, pero su estricto padre tiene otros planes: enviarlo a la academia de policía. Allí lo espera su peor pesadilla, su hermanastra Kendra, la cadete más destacada de toda la academia.
Kendra no piensa darle ningún trato especial. Al contrario, está decidida a ponerlo a prueba con entrenamientos brutales y llevarlo hasta sus límites. Entre el cansancio, las dolorosas mañanas después del entrenamiento y su completa falta de experiencia con las mujeres, Josh tendrá mucho que aprender. Pero quizá ha llegado el momento de dejar de ser la víctima y lanzar su propio Protocolo del Gran Hueco.