Como prostituto masculino en los barrios bajos, Je-oh se encuentra en lo más bajo de la jerarquía social, un peón entre peones. Claro que ha intentado escapar de esa vida, pero cada intento solo le ha dejado más heridas. Hasta que un día es rescatado… por un asesino en serie que lo secuestra junto con su proxeneta.
El asesino, Seong-rok, está cumpliendo una misión para su amante, un exprostituto que planea cambiar las reglas del juego. No está claro por qué decidió salvar a Je-oh, pero lo cierto es que un mujeriego de lengua afilada definitivamente no formaba parte del plan de nadie.
Sea como sea, Je-oh no es un peón cualquiera. Ahora que ha entrado en el juego, está dispuesto a usar todos los trucos que tenga a su alcance —los que guarda bajo la manga… o donde haga falta— para conseguir su venganza.