Consumida por el dolor y la rabia, Edith está al borde de la locura. La familia Reynolds, responsable de la muerte de su madre, la ha etiquetado como loca, dejándola impotente y llena de sed de venganza.
Entonces el destino le da una oportunidad: un matrimonio con el Duque Myers, el tercer príncipe del que se rumorea que es perfecto en todos los sentidos.
Es un matrimonio de conveniencia, donde cada uno pretende usar al otro, pero Edith tiene un propósito más oscuro.
“Si puedo crear un infierno tan sutil que nunca lo veas venir, no me detendré ante nada. Sonríe mientras puedas, Reynolds.”
Con cada paso, Edith traza un camino que los llevará directamente a las llamas de la destrucción.