Para el Gran Duque Heverus, el matrimonio no era más que un medio para un fin. Su unión con Leticia, la hija adoptiva de una familia de condes, comenzó igual de simple: un matrimonio por contrato de un año.
Pero poco a poco, el Gran Duque se fue encariñando con Leticia, y justo cuando estaba a punto de confesarle sus sentimientos tras regresar del campo de batalla, recibió un golpe devastador: Leticia ya había muerto por una enfermedad terminal.
Arrepentido por su indiferencia pasada, arriesgó su vida y usó poderes de magia antigua para retroceder en el tiempo.
Esta vez, está decidido a salvar a Leticia, a hacerla feliz, y por eso propone de nuevo el matrimonio por contrato.
Pero hay un problema: solo observarla ya no es suficiente. Él la quiere para siempre.