Hwiun del Reino Celestial, aunque es un inmortal, cometió el pecado de ser demasiado lujurioso. Uryeong del Infierno, aunque es un duende, cometió el pecado de ser demasiado bondadoso. Como castigo, ambos son enviados al mundo humano y reciben la misión de cumplir tareas acordes a sus roles originales.
Mientras tanto, en el mundo humano vive una chica llamada Miji, que creció con un padre torpe y bastante tonto, bajo una educación tan estricta que nunca tuvo contacto con hombres. Irónicamente, debido a ese control excesivo, terminó desarrollando una gran curiosidad y deseo por el sexo opuesto.
Al ver esto, Hwiun y Uryeong deciden usarla para cumplir cada uno con su propia misión.