Antes de los acontecimientos de “Mookhyang: Dark Lady”, conocemos a Mookhyang en Murim, el mundo de las artes marciales, cuando todavía era un joven miembro de la Secta Demoníaca.
Después de años de entrenamiento extremo, Mookhyang asciende poco a poco y termina formando parte de un grupo de élite de asesinos de primer nivel. Aunque sus logros son impresionantes, él no está satisfecho y siempre quiere alcanzar un nivel superior.
Su obsesión por las artes marciales lo lleva por un camino que muy pocos se han atrevido a seguir. Durante décadas, estudia el camino de la espada y cultiva su energía interna, con la esperanza de alcanzar algún día un estado que ningún guerrero de la Secta Demoníaca ha logrado antes: el Estado del Trascendente Demoníaco.
Acompaña a Mookhyang mientras se enfrenta a poderosos maestros, derrota fuerzas malignas y lleva sus habilidades hasta el límite… y más allá.