Jooa guarda un secreto bastante peculiar: le encanta escuchar a escondidas la vida privada del hombre que le gusta. Sabe que no es una afición precisamente normal, así que prefiere mantenerse alejada de los demás y vivir tranquilamente.
Pero todo cambia cuando el hombre de sus sueños se muda justo al lado.
Durante más de seis meses, Jooa logra escuchar en secreto su día a día sin que él se dé cuenta. Hasta que un día, la descubren.
Por la posición e influencia de su vecino, terminan sospechando de ella por espionaje. Desesperada, Jooa confiesa la verdad: simplemente disfruta escuchando la vida privada de las personas que le atraen.
Para su sorpresa, él no se escandaliza en absoluto. Al contrario, le propone un trato tan extraño como tentador, asegurándole con una sonrisa que no hará nada que ella no le haya hecho ya.
Lo que Jooa no sabe es que el hombre que parecía perfecto es mucho más raro de lo que imaginaba. Y cuando se da cuenta de en qué se ha metido, ya es demasiado tarde.