Rudbeckia lleva años enamorada de Arenfried y finalmente consigue convertirse en su esposa. Sin embargo, la vida matrimonial que tanto soñaba resulta ser muy diferente de lo que imaginaba. Atrapada en una relación fría y distante, empieza a desesperarse por conseguir un poco de cariño de su marido.
En un momento de impulsividad, decide usar una supuesta poción de amor para acercarse a él. Pero su plan sale terriblemente mal cuando la descubren. Presa del pánico, termina bebiendo la poción ella misma, provocando una serie de situaciones inesperadas que cambiarán por completo la relación entre ambos.