Al despertar en el cuerpo de Giselle Rozevin, posiblemente el peor personaje de la novela La Manzana Envenenada, nuestra protagonista tiene un objetivo: escapar del miserable destino de la Giselle original, quien iba a ser asesinada por envenenamiento mientras estaba atrapada en una celda.
Afortunadamente y de manera extraña, descubre que el veneno no le hace efecto y que puede distinguirlos por el sabor. Así, al caer en desgracia ante los “buenos”, Giselle decide usar su nueva habilidad única para ganarse a los villanos.
Pero… ¿realmente es correcto aliarse con los villanos?