Julia, nacida huérfana, fue asesinada tras enamorarse del joven maestro de la familia Marjoram. Sin embargo, al abrir los ojos, en el mismo lugar de siempre, fue rescatada por el comandante del Ejército Imperial, Carus…
Había sido alcanzada por una maldición que le impedía morir, y esta ya era su octava vida.
Al darse cuenta de que quedaría atrapada en ese bucle para siempre si no derrotaba al marqués, Julia decide infiltrarse como sirvienta en el palacio. Allí planea usar el poder de la familia real para destruir a la familia Marjoram en su octava vida.
—¿No es así como se supone que se planea una venganza?