Sheila, una criada que ha servido durante más de cuatro años bajo las órdenes de Judith, la problemática hija menor de la prestigiosa familia de condes Calley.
Un día, Cedric, el hijo mayor y futuro conde, regresa a casa. Tras hacerse cargo de la educación de Judith, le hace a Sheila una propuesta inesperada: convertirse en la “criada de castigo”.
—La duración será de tres meses. La paga por el castigo será aparte, equivalente al salario de una criada adicional.
Un sueldo duplicado… suficiente para que pudiera alcanzar rápidamente la “meta secreta” que había guardado en lo más profundo de su corazón. Y así, ella acepta.
—Apóyate en la estufa. Levanta la falda.
Sheila no tenía ni idea…de que había caído de lleno en su trampa.