—¿Me recuerdas?
Tras renacer en el territorio de su peor enemigo, Sia nunca imaginó que el despiadado gran duque Vallot la miraría con una intensidad tan profunda y persistente. Él conoce a la antigua dueña de su cuerpo y guarda secretos que van mucho más allá de la guerra. Sia solo tiene un objetivo: convertirse en su mayordomo de confianza, esperar el momento adecuado y acabar con su vida.
Dos años después...
—¿Que estoy obsesionado con mi mayordomo? ¡Si soy yo quien no puede separarse de ella\!
Sia llegó con la intención de quitarle la vida, pero terminó robándole el corazón.