El pequeño leopardo de las nieves solo quiere ser amado
Nací como una mestiza y morí tras años de abuso a manos de mi abuelo materno. Todo porque jamás desperté el poder especial de mi familia. Porque era una niña inútil.
Regresé al pasado conservando todos mis recuerdos, pero las opciones no habían cambiado demasiado: vivir así y morir de la misma manera que en mi vida anterior…o ir a buscar a un padre que me odiaba profundamente.
No quiero morir otra vez.
Así que fui a verlo. A ese padre que, según todos, me detestaba. Aferrando con fuerza la única prueba de que era hija del clan del Leopardo Negro.
—Por favor… déjeme quedarme aquí.
Solo pedí protección hasta alcanzar la mayoría de edad. Después me iría sin causar problemas. Después de todo, yo no servía para nada.
Pero entonces…
—Hija mía, si alguien se atreve a tocarte, le arrancaré la vida de inmediato.
El padre que creí que me odiaba resultó ser demasiado amable conmigo.
—¡Oye, Ferdi! Te dije que no cargaras a Tiel así. Las niñas de su edad necesitan un trato delicado.
—¿Y esa teoría absurda de dónde la sacaste? A Tiel le encanta que la abracen.
Los hermanos mayores que pensé que me darían miedo… me adoraban.
—Tiel, he decidido entregarte el puesto de líder del clan del Leopardo Negro.
Y mi abuelo paterno, de repente, quería que heredara todo.
Eh…¿No se suponía que todos ustedes me odiaban?