Rosa siempre ha tenido una vida perfecta. Nació en una familia rica, creció rodeada de lujos y siempre consiguió todo lo que quiso. Todo, excepto a una persona: Kim Yeonwoo, el chico del orfanato que nunca pudo olvidar.
Diez años después, cuando su vida empieza a sentirse vacía y aburrida, Rosa se reencuentra con él.
Pero hay un gran problema.
Yeonwoo ya no es aquel chico del pasado. Ahora es el hombre que está al lado de su madre.
Aunque sabe que acercarse a él es una idea peligrosa, Rosa no puede evitar sentirse atraída. Lo que comienza como un simple juego pronto se convierte en algo mucho más complicado.
Porque algunas personas, por mucho tiempo que pase, son imposibles de olvidar.