Minu Seo nunca esperó heredar nada, y mucho menos de la madre que lo abandonó cuando era niño.
Su vida no iba precisamente bien. Apenas lograba salir adelante y se sentía como alguien sin rumbo. Pero todo cambia cuando recibe una herencia completamente inesperada.
No es dinero. No es una casa.
Es... ¡un jardín de infancia para bestias divinas!
De la noche a la mañana, Minu se convierte en el nuevo encargado de un lugar lleno de criaturas mágicas tan adorables como problemáticas. Ahora tendrá que aprender a cuidar, enseñar y sobrevivir al caos que traen estos pequeños seres extraordinarios.
¿Podrá un hombre común convertirse en el maestro de unos alumnos nada comunes?