Fumiya, un oficinista que lleva siete años de casado, tiene problemas con su vida sexual con su esposa. Aunque la ama profundamente, su cuerpo no responde cuando están juntos.
Sin hijos y con la presión constante de sus familiares, la pareja vive cada día con más angustia.
Pero un día, el gobierno los separa de repente y los obliga a vivir con “nuevas parejas”.
Resulta que todo forma parte de una política del Estado: una especie de infidelidad autorizada por el gobierno, presentada como una medida para combatir la caída de la tasa de natalidad.