¡Por fin, Hansol, un chico de 26 años, consigue su propio departamento! Todo emocionado por empezar su vida solo, abre la puerta el día de la mudanza… y se encuentra con algo totalmente inesperado: ¡un pequeño grifo blanco viviendo ahí!
¿De dónde salió? ¿Estará perdido? No lo sabe, pero ese cuerpecito esponjoso, sus patitas de ave y sus adorables almohaditas de gato son imposibles de ignorar.
“Bueno… quizá pueda quedarse solo por un rato.”
Y así empieza la convivencia más rara (y tierna) de su vida.