La asesina Yurian recibe una misión mortal: casarse con el duque Larkan, del país enemigo… y luego matarlo. Pero Larkan no es un objetivo cualquiera. Cada noche se transforma en una bestia inmortal, salvaje y dominada por sus deseos.
Cuando el intento de asesinato de Yurian falla, Larkan le propone un trato: él la ayudará a encontrar a su hermano desaparecido… si ella logra controlarlo.
“Si quieres matarme… primero tendrás que domarme.”
En la oscuridad de la noche, nace una conexión intensa y peligrosa. Yurian lucha por matarlo, mientras que Larkan, curiosamente, parece desear la muerte. Pero cuanto más chocan entre sí, más sus instintos prohibidos los empujan a acercarse el uno al otro…