En un mundo gobernado por la autoridad absoluta del Pontífice, la Santa Lillia se atreve a enfrentarse a quienes explotan al pueblo. Pero el supuesto representante de lo divino decide que ya no la necesita y la abandona sin piedad.
Traicionada y despreciada, Lillia pierde su posición y termina convertida en esclava. Su nombre queda manchado por rumores y falsas acusaciones de corrupción.
Nadie se atreve a acercarse a ella, hasta que el Gran Duque Deus Selion aparece y decide salvarla.
¿Será Deus el mensajero divino que Lillia había predicho? ¿Podría ser él quien salve al imperio y a su pueblo de su destino?