Después de gastar todo su sueldo mejorando a su personaje en el juego, terminó reencarnando como el extra de rango más bajo dentro de ese mismo juego.
Pero entonces…
[◆Destino: En tu noveno cumpleaños, serás brutalmente asesinada por tu propio padre.]
¿Perdón? ¿¡Qué clase de destino es ese!?
Ya es bastante injusto haber sido transportada a otra dimensión por culpa de un juego… ¡¿y encima morir a manos de mi propio padre?!
No pienso aceptar un destino tan miserable.
Si así están las cosas, ¡superaré mi destino con mis propias manos!