Karen Heyer pensaba que tener un final feliz con el protagonista, Raymond Sayerteth, la ayudaría a escapar de la novela romántica en la que había quedado atrapada. Pero el destino tenía otros planes.
Karen descubre que, sin importar cómo termine la historia, siempre muere de forma trágica y vuelve al momento en que tenía 17 años. Después de verse obligada a repetir la misma historia durante 117 años, su mente finalmente llega al límite.
Cansada de sufrir una y otra vez, Karen decide cambiar su destino de la única manera que conoce: acabar con todos aquellos que alguna vez le hicieron daño.