Después de recuperar los recuerdos de su vida pasada, un joven mago soldado descubre que su mundo está destinado a acabar en un desastre apocalíptico, como si fuera parte de una novela. Su solución es simple: acercarse al protagonista “héroe” y mantenerlo con vida a toda costa.
El problema es que todo se complica cuando termina viviendo en la mansión de un duque como el hijo adoptivo más pequeño. El héroe odia a los magos, él es un desertor, y además un malentendido lo obliga a esconder su verdadera identidad bajo un disfraz cruzado. Ahora cada día es un equilibrio peligroso entre no ser descubierto y proteger al héroe… aunque entre tanto caos, siempre hay tiempo para un dulce descanso con pastel de fresa.