Cuando aparecen misteriosas torres y el mundo comienza a cambiar, Kang Jiheon apenas consigue sobrevivir gracias a su pequeño camión de comida. Todo da un giro inesperado cuando descubre un chat grupal que conecta distintas dimensiones y decide ofrecer un vaso de fideos instantáneos con kimchi a unos dioses de otro mundo. Lo que parecía una comida sencilla resulta ser una experiencia increíble para estas poderosas deidades, que quedan fascinadas por su sabor y comienzan a recompensarlo con regalos y bendiciones divinas. Así, Jiheon despierta un talento extraordinario y se convierte en el legendario dueño del camión de comida Honey Taste. Con sus deliciosos platos coreanos conquistando el paladar de los seres divinos, pronto pasa de luchar por llegar a fin de mes a construir una fortuna que jamás habría imaginado.