Nacido en los confines del mundo,
Turan pasó toda su vida como un simple pastor, ocultando un poder que le dijeron que podía destruir todo lo que ama.
No sabía nada de las guerras, las casas nobles ni las antiguas líneas de sangre que daban forma al mundo más allá de sus colinas.
Y, para ser sincero, ya estaba un poco cansado de todo eso.
Siempre observando el mundo desde lejos, sin saber qué había más allá del horizonte… hasta que un encuentro casual abre una puerta, y la curiosidad hace el resto.
Sin nada que lo ate,
Turan da el paso hacia un mundo que nunca ha visto, y poco a poco, a través de sus ojos, empiezan a revelarse su belleza, su crueldad y sus secretos.