Lee Ryeong se ganaba la vida estafando a personas adineradas por todo el país gracias a su belleza inocente y sus extraordinarias dotes de actuación. Juró que, aunque engañaría a otros durante toda su vida, jamás permitiría que la engañaran a ella.
Sin embargo, termina siendo traicionada por la banda en la que confiaba plenamente y capturada por soldados del gobierno. Con solo azotes y prisión esperándola, un hombre aparece ante ella como un último rayo de luz…
«¿Si recibes los azotes en mi lugar, te convertirás en mi esposa?»
Lee Ryeong decide utilizar a este hombre tosco, parecido a un oso, una última vez.
Pero… ¿cómo es que, bajo la apariencia de este hombre ignorante, su propio cuerpo comienza a retorcerse como una lombriz?
Ella tenía la clara intención de tomar el dinero que él había ahorrado y marcharse. Entonces, ¿por qué terminó sonrojándose y desatando con sus propias manos los lazos de su jeogori?