Minjun termina atrapado en una isla desierta junto a varios miembros de la Asamblea Nacional durante una carrera para escapar de una situación caótica. Allí, lo tratan como si fuera un simple sirviente.
Pero en un lugar con recursos limitados, lo único que importa es sobrevivir. Y Minjun tiene algo que los demás no: habilidades, resistencia y sangre fría.
Poco a poco, la situación cambia… y quienes lo despreciaban empiezan a depender de él. Así comienza un juego de instinto, deseo y un giro total en el poder dentro de la isla.