Mary no sabía qué esperar de la vida después de la muerte, pero ciertamente no imaginó convertirse en la malvada niñera asesina de la novela que estaba leyendo. Sus propios problemas pasan a segundo plano cuando se da cuenta de que, pase lo que pase, Briel debe permanecer a salvo. Es la única forma de mantener a su tío, el conde Kentryle Chalant, alejado del camino de la venganza.
¿Podrá proteger a su nuevo cargo y cambiar por completo la historia, o el verdadero villano se saldrá con la suya? Y, en el camino, ¿encontrará el amor?