Murió en un accidente, pero cuando volvió a abrir los ojos… ¡había tomado el cuerpo de un médico!
Pasó 15 años de su vida viendo dramas médicos como fan. Y aunque en la escuela apenas aprendió algunas palabras complicadas de medicina, al menos puede usar la terminología como si supiera lo que hace. Pero bueno… ¡ahora es doctora de verdad!
Para empeorar las cosas, termina como médica del enorme ejército rebelde y además tiene que tratar a Jin, un paciente con una enfermedad terminal… Pero los médicos del lugar son un desastre: le echan aceite hirviendo a las heridas y hasta sacan sangre “cruda” de un paciente que está vomitando sangre. ¿Higiene? Mejor ni hablar.
—A partir de ahora, todo el que entre en esta habitación tiene que lavarse las manos. Y también quiero que entren usando mascarilla.
—Vaya, la nueva doctora sí que da muchas órdenes. Interesante.
Quedan tres meses antes de la fecha en que Jin está destinado a morir.
Siendo una doctora improvisada… ¿podrá salvarlo?