Kinemia Lyon tiene dos reglas claras para sobrevivir dentro de una novela: reclutar genios talentosos para salvar su territorio y no meterse con Ayan Krotz, un mago muy peligroso.
Pero cuando Ayan empieza a colarse una y otra vez en sus tierras y termina siendo capturado por invadirlas, Kinemia toma una decisión inesperada: en lugar de echarlo, lo contrata como su guardaespaldas.
El problema es que dejar a Ayan entrar en su vida significa aguantar su magia impredecible… y una personalidad aún más difícil de manejar.
¿Podrá Kinemia domar a este poderoso mago? ¿O terminará arrepintiéndose de no haberlo echado para siempre?