Cuando el rey le ofrece a Aerik Cladinae la mano de su propia hermana como recompensa por sus méritos en la batalla, jamás imaginó que terminaría casado con una mujer coja y que babea como Miesa Esquillre.
Enloquecida por las torturas físicas y psicológicas de su hermano, Miesa se revuelca en el suelo, se tira la comida encima y grita cosas ininteligibles como forma de comunicarse. Sin embargo, en ocasiones, Aerik alcanza a notar un destello de astucia detrás de esos ojos aparentemente vacíos.
¿Está Miesa realmente tan loca como todos creen… o está ocultando algo?