Una chica que puede ver las emociones de las personas como si fueran “luces” renace dentro de una novela, pero no como protagonista, sino como un personaje secundario. Buscando una vida tranquila, decide instalarse en una pequeña cabaña en el bosque. Sin embargo, pronto descubre que ese lugar pertenece al territorio maldito de un duque temido por todos.
Como ella es la única capaz de calmar su maldición, ambos llegan a un acuerdo. Pero con una condición muy particular: cuando estén juntos, él deberá tomar la forma de un leopardo de las nieves.