Diarin, una sacerdotisa sin antecedentes familiares ni conexiones destacables, siempre recibe las misiones más difíciles. Por eso, cuando su superior le pide que ayude a Ceres, un héroe de guerra, a reintegrarse en la sociedad, decide dejar de ser sumisa y aprovechar al máximo la situación, incluida una tentadora promoción.
Sin embargo, al llegar a la mansión de Ceres, en lugar de un humano la recibe un perro que gruñe ferozmente. Encargada de la misión aparentemente imposible de transformar a ese perro salvaje en un verdadero caballero, Diarin se dedica a cuidarlo con paciencia.
Lo que nunca estuvo en sus planes fue la inesperada obsesión que él desarrollaría por ella.